“ERASMUS” DE SU INTERES ESCÉNICO. POR FERNANDO VINOCOUR PONCE
Esta obra y su montaje se constituyen en un material atractivo, para cualquier interesado del arte teatral.
En este Trasescena esgrimiré algunas opiniones que apoyen esta afirmación.
Tomando siempre en cuenta mi interés en señalar y encuadrar, dar contexto a acontecimientos de la escena nacional, que considero tienen significancia particular. Y partiendo de que estos DETALLES de cuanto nos acontece, son inscripciones que deben consignarse.
Mencionarse y comentarse para que alimenten algo de lo que no deberíamos de carecer: un pensamiento crítico y autocrítico, que permita validar algunos de los eventos que vamos experimentando.
De ERASMUS, obra de JOSE FERNANDO ALVAREZ, me llamó la atención su TEXTO, pues logre leer la obra antes del montaje.
De la misma manera. Cuando asistí al montaje me llamó la atención la relación del texto con la escenificación, realizada por su director LUIS CARLOS VASQUEZ, y con la estética de las escenotecnias, así como el juego escénico establecido por el elenco competente de intérpretes.
Estas correlaciones entre texto, montaje, y elementos integradores de este, es a lo que me quiero referir en este Trasescena.
SOBRE LA OBRA Y EL AUTOR.
José Fernando Alvarez, teatrista de origen colombiano, radicado en Costa Rica ya hace bastante años, me brindó la oportunidad de un pequeño diálogo con él. Así, me contó que esta obra es producto de una investigación artística de aproximadamente 10 años, una búsqueda que lo llevo a varias versiones.
Por ejemplo, al principio sus personajes eran titiriteros y aparecían sus títeres. Luego esto fue variando, aunque lo que estaba claro era que la obra se relacionaba con el oficio teatral que José –Fernando practicaba como autor, titiritero, músico y actor, que junto a su inseparable compañera GLADYS ALZATE, ejercían ya desde Colombia y luego en nuestro país donde fundaron el grupo de teatro CONTRALUZ. Me dijo: “Fue claro para mi, me cuenta Jose, que me interesaba que la obra fuese un homenaje a ese teatro trashumante, como el de los cómicos de la legua. No sabía muy bien adonde me conducía el material, pero fue apareciendo la manera de plasmar este homenaje, al principio no sabía nombres de personajes, ni tampoco como culminaría la historia, pero luego todo fue tornándose más claro…luego de varias versiones. Me importaba señalar ese oficio callejero teatral, que he vivido intensamente, llegando a comunidades, a parques, a escuelas, bodegas y plazas diversas, armando y desarmando escenarios y teatrinos y dando vida a criaturas con máscaras, muñecos y títeres. Se trataba de dar un homenaje a quienes con mínimas condiciones generan la magia del teatro”.
Estas declaraciones fueron las que también llamaron mi atención, , sin duda, cuando conocí la obra me transmitió esa pasión , hacia esa magia que hace potente al teatro itinerante, que nos ha cautivado a la mayoría de teatristas en alguna ocasión. Que implica la potencia de la escena, en su vínculo con la vida, esa cercanía del teatro itinerante que se acerca a las escenas de la vida, y que logra una presencia especial, desde el presente del juego escénico. Esto que constituye una potencia y contundencia especial del teatro de todos los tiempos, y que señala una relación distinta a la que se obtiene en el contacto y consumo que tenemos de pantallas distintas, en los medios virtuales actuales
José Fernando, me contó también que se basó en un cuento de JAVIER VILLAFAÑE, titiritero, poeta y narrador argentino, que trataba del encuentro de un intérprete con la muerte y como este trataba de eludir su presencia fatídica. Así, pienso que José tomo este disparador y lo relaciono a su vez con otras influencias que noto en esta obra. Creo que no me equivocaría al decir, que también parte de las influencias en su obra, son los relatos de un GABRIEL GARCIA MARQUEZ, o del TEATRO COLOMBIANO también, así como del TEATRO CLASICO ESPAÑOL. Lo cierto, es que me pareció un texto cargado de significancias, referencias teatrales, conocimiento vivencial del hacer teatral, incorporado en las acciones, en la lógica de los personajes y que fue estructurado y manejado también con conocimiento del oficio dramatúrgico por parte de José Fernando.
“Luego apareció ERASMUS, un nombre que me encanto, me comentó José Fernando. Alguien locuaz y actor líder de su banda teatral. De hecho, un maestro mío, fue un Erasmus así para mí, y me marcó mi camino teatral. Porque deje otras posibles profesiones, y me dedique por entero al teatro, junto a mi compañera de ruta, GLADYS ALZATE. Hoy, trocamos el antiguo carromato, por nuestros vehículos de giras, y andamos viviendo la alegría de llevar teatro por doquier. En el caso de ERASMUS, tuve suerte en encontrarme con un director como LUIS CARLOS VASQUEZ. Y su equipo creador, en escenotecnias y actuación”. Sin duda, es interesante esta Trasescena, en la que podemos dar seguimiento a cierto camino creativo de un texto como ERASMUS.
SOBRE LA DIRECCION.
Considero que ERASMUS es una muestra más de la prolífica carrera del director LUIS CARLOS VASQUEZ (en otro Trasescena, me referí a esta abundante producción de este artista, con decenas de direcciones a lo largo de su trayectoria). En este caso, creo que ha sido un buen encuentro entre la obra de Álvarez y las propuestas de puesta en escena de Vásquez. Creo que la magia latente del texto, es proyectada por la dirección. Es decir, que toda la estética que suele manejar Luis Carlos, le vienen muy bien al universo del texto. Quizá una visión más realista, y no tan de depurado cuidado en las escenotecnias, no resaltarían ciertas imágenes y acciones que requieren más de un ambiente mágico, imaginativo, colorido si se quiere. El manejo de recursos propios del arte teatral, conocimiento de comedia del arte, de los histriones, actores medievales, “ bululú”, dan algo de extracotidaneidad y atractivo al montaje, y esto es algo que se agradece y que debería de ser conocido por las nuevas generaciones que se interesan por el teatro.
SOBRE EL ESPACIO Y LAS ESCENOTECNIAS.
No es fácil dirigir, ni actuar en un escenario como la sala Vargas calvo, (lo sé por experiencias personales tanto como actor y director), pues hay que escenificar la obra tomando en cuenta varios puntos de mirada del público, casi como en un teatro arena. Y por sus dimensiones compactas, salidas, posibilidades de cambio de escena, iluminación, etc. Algo que fue sin embargo, bien resuelto y considero que en un espacio así, se depura el arte de Vasquez, y le obliga a ser contundente en los detalles, ya que también esta sala, exige mucho por la cercanía del público. En ese sentido, el apoyo de un equipo creativo ha sido un gran apoyo al montaje. Tanto el vestuario a cargo de GRETTEL CEDEÑO, como la escenografía por FEDRA BRENES Y todos los elementos de arte visual utilizados en esta ocasión aportan de manera significativa al montaje, apoyan la actuación incluso.
SOBRE LA ACTUACION.
La interpretación, por lo expuesto anteriormente, recibe un soporte importante de los elementos contextuales del montaje. Siempre he insistido, en que el teatro no es por lejos, solo actuación, aunque muchos jóvenes interesados ingresen en las escuelas teatrales, sobre todo para estudiar actuación. Pero la actuación no flota o se hace en el aire, o de manera general o abstracta, sino que se plasma específicamente en cada obra o montaje. Por eso es que suelo decir, que no hay un teatro sino diversos teatros, diversas formas particulares de actuar o de generar cierto estilo, cierta forma que es así detallada y particular. Esto lo vemos en gran medida en esta escenificación. Así los actores se ven “enmarcados” en un friso, plástico, sensorial, que les encuadra de alguna manera, que hacer y como conducirlo en esas condiciones escénicas. Considero que por esto quizá sentimos que todos están en un mismo universo, y logran la coordinación que no siempre se alcanza en elencos. Se trata de actores que cuentan ya con cierta trayectoria, más menos, y de presencia para sostener la teatralidad requerida. Así, JOSE VIQUEZ da cuenta de una caracterización sumamente interesante, JUAN CARLOS VEGA, despliega una creciente capacidad de juego escénico, REBECA ALEMAN da muestra de una presencia escénica sólida. Y también DENNIS QUIROS, nos expone también su gran presencia y capacidad de juego, así como el crecimiento de su rango de caracterización como actor, pues cuenta con un trabajo previo en muy distintas formas teatrales. Y en este caso, la escogencia de actores realizada por VASQUEZ parece oportuna y atinada.
CODA.
Reitero así, por lo expuesto a que nos encontramos con una producción teatral de interés, y no me queda más que felicitar a los ejecutores, incluyendo por supuesto al TEATRO NACIONAL. Ojala que se logre ampliar la cantidad de funciones de la temporada, pues valdría la pena que mucha más audiencia acuda a la cita. En especial, los públicos latentes de las nuevas generaciones. No deja de ser hasta cierto punto, un tipo de teatro que resulta pedagógico y alusivo sobre lo que es el espíritu teatral de muchos tiempos de la escena universal. ENHORABUENA.


